El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a las autoridades de Minnesota, incluyendo al gobernador Tim Walz y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, que entreguen al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los inmigrantes indocumentados con antecedentes penales u órdenes de arresto activas para su deportación. “Los políticos demócratas deben colaborar con el Gobierno federal para hacer cumplir las leyes de inmigración”, declaró Trump en un mensaje publicado en su red social.
Trump indicó que en cinco estados gobernados por republicanos —Texas, Georgia, Florida, Tennessee y Luisiana— el ICE arrestó a 150.245 inmigrantes indocumentados con antecedentes penales durante el último año. “La Policía Local y el ICE están cooperando”, señaló.
La solicitud se produce tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero que participaba en una manifestación contra el ICE en Minneapolis. La Casa Blanca calificó el incidente como un acto de “defensa propia” frente a lo que denominó “terrorismo doméstico”. El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, lo describió como un “asesinato” y solicitó una investigación.
El gobernador Walz desplegó a la Guardia Nacional en Minneapolis tras el incidente. Trump acusó a las autoridades demócratas de Minnesota de obstaculizar las acciones del ICE y anunció el envío de Tom Homan, su asesor en políticas migratorias, a la zona.
Trump instó al Congreso a legislar contra las “ciudades santuario”, jurisdicciones que limitan la cooperación con el ICE. “Estas ciudades deben priorizar a los ciudadanos que respetan la ley”, declaró.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el FBI y el ICE investigan el tiroteo que causó la muerte de Pretti. “El presidente Trump está comprometido con la deportación de inmigrantes ilegales con antecedentes penales”, afirmó.
Senadores republicanos expresaron la necesidad de revisar las circunstancias del caso Pretti. Los expresidentes Barack Obama y Bill Clinton criticaron las actuaciones del ICE en Minneapolis. Clinton las calificó de “inaceptables”, mientras que Obama señaló que los agentes deben actuar “de forma legal y responsable”.
La Unión Europea, a través de su portavoz Anitta Hipper, lamentó la muerte de Pretti, pero evitó pronunciarse sobre el ICE, calificando el caso como un “asunto interno” de Estados Unidos.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


