Síndrome de Guillain-Barré: síntomas, causas y tratamiento del trastorno neurológico autoinmune

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El síndrome de Guillain-Barré (SGB) es un trastorno neurológico autoinmune en el que el sistema inmunitario ataca los nervios periféricos, dañando la mielina, capa protectora que facilita la transmisión de señales eléctricas. Este proceso interrumpe la comunicación entre el cerebro, la médula espinal y los músculos, generando debilidad muscular progresiva, hormigueo o entumecimiento en extremidades.

Los síntomas iniciales incluyen pérdida de reflejos, sensaciones anómalas y debilidad, que en casos graves pueden afectar funciones vitales como la respiración, la deglución o el habla. La progresión es ascendente: comienza en las extremidades inferiores y avanza hacia brazos, torso y, en situaciones severas, músculos faciales. El pico de síntomas se presenta entre días y semanas, seguido de una fase de recuperación gradual.

En aproximadamente dos tercios de los casos, el SGB se desarrolla tras una infección reciente. Entre los patógenos asociados se encuentran *Campylobacter jejuni* (asociado a diarrea), influenza, virus de Epstein-Barr, citomegalovirus, Zika y SARS-CoV-2 (COVID-19). También se ha documentado en menor medida tras cirugías o vacunaciones, con un riesgo mayor vinculado a infecciones que a vacunas.

El diagnóstico se confirma mediante evaluación clínica, exploración neurológica y pruebas como punción lumbar —para detectar proteínas elevadas en el líquido cefalorraquídeo— y estudios de conducción nerviosa (electromiografía). Se considera una emergencia médica ante síntomas como dificultad respiratoria, debilidad muscular progresiva en horas o alteraciones en la deglución y el habla.

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El tratamiento incluye inmunoglobulina intravenosa, plasmaféresis y rehabilitación con fisioterapia y terapia ocupacional. En casos críticos, puede requerirse soporte ventilatorio mecánico. La incidencia del SGB es de 1 a 2 casos por cada 100.000 personas al año. Alrededor del 75% de los pacientes logra una recuperación completa, mientras que la mortalidad alcanza el 5% en cuadros complicados.

No existe una estrategia de prevención específica para el SGB. Sin embargo, medidas como la higiene de manos y la cocción adecuada de alimentos reducen el riesgo de infecciones asociadas, como las causadas por *Campylobacter*.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**