Especialistas en emergencias médicas recomiendan el protocolo de las 4 C como medida inicial para el tratamiento de quemaduras en el hogar. Este método tiene como objetivo reducir daños en la piel, aliviar el dolor y prevenir infecciones en los minutos posteriores al incidente.
1. Enfriar: Aplicar agua corriente a temperatura ambiente sobre la zona afectada durante 10 a 15 minutos para disminuir la temperatura cutánea y limitar la profundidad de la lesión.
2.
Limpiar: Lavar el área con agua y jabón neutro, evitando sustancias como alcohol, vinagre o pasta dental.
3. Cubrir: Proteger la quemadura con un apósito estéril, gasa limpia o paño sin pelusa para reducir el riesgo de infecciones.
4. Reconfortar: Mantener a la persona afectada en calma para evitar reacciones como shock o ansiedad.
La gravedad de las quemaduras se clasifica en tres niveles:
– Leves: Afectan la epidermis, presentan enrojecimiento y dolor moderado. Ejemplos incluyen quemaduras solares o contacto breve con objetos calientes. Pueden tratarse en casa siguiendo indicaciones médicas.
– Intermedias: Comprometen la dermis, generan ampollas, dolor intenso y riesgo de cicatrices.
Son causadas por derrames de líquidos calientes o contacto prolongado con superficies.
– Graves: Dañan tejidos profundos como músculos, huesos o tendones debido a incendios, electricidad, químicos o metales a alta temperatura. Requieren evaluación médica inmediata por riesgo de complicaciones.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


