Diferencias entre homeopatía y métodos científicos para la pérdida de peso

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La homeopatía es un sistema terapéutico que utiliza sustancias altamente diluidas bajo el principio de «lo similar cura lo similar». Este método considera factores como el apetito, la digestión y el estrés, pero emplea diluciones extremas que, en la mayoría de los casos, eliminan las moléculas activas del compuesto original. Sus defensores atribuyen efectos a la denominada «memoria del agua», hipótesis sin plausibilidad biológica ni evidencia científica sólida. Revisiones sistemáticas, como las del *National Health Service* (NHS) del Reino Unido y el *Australian National Health and Medical Research Council* (NHMRC), concluyen que los resultados de la homeopatía no superan los efectos de un placebo.

En cambio, métodos con respaldo científico, como la dieta equilibrada y el ejercicio físico, actúan sobre mecanismos demostrados: reducción de la ingesta calórica, aumento del gasto energético y preservación de la masa muscular. Estos requieren constancia y, en algunos casos, supervisión profesional para ajustar hábitos.

Fármacos para la pérdida de peso, como el orlistat, contienen principios activos medibles y están regulados por agencias como la *Food and Drug Administration* (FDA) de EE.UU. o la *Agencia Europea de Medicamentos* (EMA). La cirugía bariátrica, indicada para obesidad severa (IMC ≥ 40 o ≥ 35 con comorbilidades), puede lograr reducciones significativas de peso, aunque implica riesgos quirúrgicos y exige cambios permanentes en el estilo de vida.

La evidencia sobre el uso de la homeopatía para bajar de peso se limita a estudios pequeños con resultados variables. Algunos informes describen efectos modestos, como reducción localizada de grasa, pero no existen ensayos clínicos amplios, controlados con placebo y replicados que demuestren eficacia consistente. La *Organización Mundial de la Salud* (OMS) no recomienda la homeopatía para el tratamiento de la obesidad o enfermedades crónicas.

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Aunque la homeopatía puede usarse como complemento para manejar síntomas como el estrés o la ansiedad, no debe sustituir tratamientos con eficacia demostrada, especialmente en casos de obesidad, diabetes, hipertensión o trastornos alimentarios. La supervisión profesional es clave para diseñar un plan seguro y basado en evidencia científica.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**