Protocolos médicos para presión arterial elevada y criterios de emergencia

0
35

Valores de presión arterial iguales o superiores a 180/120 mmHg, acompañados de síntomas como dolor torácico intenso, dificultad respiratoria, debilidad en un lado del cuerpo, confusión, desmayo, cefalea severa o visión borrosa, requieren atención médica inmediata.

Para mediciones elevadas sin síntomas graves, se recomienda seguir un protocolo de medición estandarizado: reposo de cinco minutos en posición sentada, con la espalda apoyada, los pies en el suelo y el brazo a la altura del corazón. El manguito del tensiómetro debe colocarse directamente sobre la piel, sin ropa interpuesta, y ajustarse al tamaño del brazo. Durante la medición, se debe evitar hablar o moverse.

En casos leves, técnicas como la respiración lenta (inhalar y exhalar durante cinco segundos) pueden contribuir a reducir la activación del sistema nervioso simpático. Otras medidas incluyen aflojar prendas ajustadas, hidratarse en caso de deshidratación y evitar estímulos como ruido, pantallas o discusiones. Está contraindicado fumar, consumir alcohol, bebidas energéticas o modificar las dosis de medicamentos sin supervisión médica.

Se sugiere registrar los valores, la hora y el estado físico tras un episodio para identificar posibles desencadenantes, como estrés, dolor, falta de sueño, exceso de sal o cafeína. Alimentos ultraprocesados, embutidos, salsas industriales y refrescos azucarados pueden influir negativamente en la presión arterial. Alternativas recomendadas incluyen frutas, verduras y lácteos bajos en grasa.

Te podría interesar:

El método DASH, que incluye reducción de sal, mantenimiento de un peso saludable, abandono del tabaco y control del estrés, es una estrategia validada para el manejo a largo plazo de la hipertensión. Ante picos recurrentes, se debe consultar a un profesional de la salud, proporcionando un registro detallado de mediciones, síntomas, hábitos y medicación actual.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**