La República Dominicana prohíbe la comercialización de cigarrillos electrónicos mediante resoluciones oficiales. Muertes recientes de jóvenes vinculadas al consumo de estos dispositivos han evidenciado fallas en la aplicación de la normativa vigente.
Los cigarrillos electrónicos contienen nicotina, metales pesados y compuestos químicos asociados a daños pulmonares, fallos respiratorios y problemas cardiovasculares. Su venta persiste en establecimientos físicos, plataformas digitales y entornos escolares.
Informes técnicos señalan que la falta de operativos sostenidos, sanciones efectivas y una estrategia integral —que combine salud pública, educación y control— facilita el mercado ilegal. La comercialización de estos dispositivos se orienta a adolescentes mediante sabores, diseños llamativos y publicidad que resalta su presunta inocuidad.
El Ministerio de Salud Pública no ha difundido cifras actualizadas sobre decomisos o incautaciones. Fuentes del sector indican que la permisividad en la venta y la normalización social del producto agravan el problema, mientras las autoridades mantienen un discurso de prohibición sin acciones concretas de ejecución.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**

