Audi confirmó su plan para convertirse en fabricante integral en la Fórmula 1 tras asumir el control del equipo Sauber, con sede en Hinwil, Suiza. La escudería desarrollará internamente su monoplaza y unidad de potencia, marcando un cambio respecto a su etapa previa bajo el nombre Sauber.
Jonathan Wheatley, director del equipo, indicó que el éxito no será inmediato. ‘Es necesario ser realista sobre el punto de partida. No se supera a equipos como Ferrari, Red Bull o Mercedes solo por ser Audi F1. Se requiere un plan estructurado’, afirmó. La estrategia contempla una evolución progresiva: de aspirante a rival y, finalmente, a campeón, con 2030 como año objetivo para disputar el título mundial.
Wheatley destacó la importancia de construir una cultura organizacional sólida. ‘Este equipo operó durante años con recursos limitados. Ahora, el enfoque está en desarrollar una cultura propia y optimizar el talento individual’, explicó.
Mattia Binotto, responsable del proyecto Audi F1, señaló que el primer hito en 2026 no se medirá en puntos o posiciones, sino en consolidarse como competidor serio. ‘Lo esencial es que los demás equipos nos perciban como un rival fuerte para el futuro’, declaró. Binotto, exjefe de motores de Ferrari, reconoció que el desarrollo de la unidad de potencia representa un desafío clave, aunque confía en el éxito a largo plazo.
El equipo Sauber, ahora bajo la marca Audi, finalizó en el noveno lugar del campeonato de constructores en 2024. La transformación incluye mejoras en infraestructura y la contratación de ingenieros para fortalecer su competitividad.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


