El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó un estado de sitio por 30 días en todo el territorio nacional. La medida fue adoptada tras ataques contra fuerzas de seguridad y motines en centros penitenciarios, que dejaron ocho agentes de la Policía Nacional Civil muertos en la capital. Un presunto sicario también falleció durante los incidentes.
El decreto faculta a las autoridades a realizar detenciones sin orden judicial y prohíbe reuniones o manifestaciones públicas. Arévalo aclaró que la medida no restringirá la movilidad de la población, aunque suspendió la jornada educativa de este lunes en el sector público y privado.
En su mensaje, el mandatario afirmó: ‘No permitiremos que la violencia y la intimidación dicten el rumbo de Guatemala’. Vinculó los ataques con grupos criminales que, según sus declaraciones, operan en represalia por intervenciones en prisiones y buscan desestabilizar el país ante cambios institucionales, como la renovación de la Fiscalía General y la Corte de Constitucionalidad prevista para mayo.
El sábado se reportaron motines en cárceles con 46 rehenes, seguidos de los ataques contra policías el domingo, según datos oficiales.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


