Colocar una almohada entre las piernas al dormir de lado puede contribuir a mantener una alineación neutra de la columna vertebral y la pelvis. Esta práctica busca evitar que la pierna superior desplace la pelvis, reduciendo la torsión en la zona lumbar durante el descanso nocturno.
Al dormir sin apoyo entre las piernas, la pierna superior tiende a caer hacia adelante, lo que genera rotación pélvica y puede incrementar la presión en caderas, rodillas y zona lumbar. Esta postura, mantenida durante horas, puede provocar tensión muscular en glúteos, muslos y región lumbar, especialmente en personas con movilidad limitada durante el sueño.
La introducción de una almohada entre las rodillas ayuda a mantener las caderas en una posición más paralela, favoreciendo una columna más alineada y disminuyendo la carga en la zona lumbar. Según referencias de instituciones como Mayo Clinic, esta técnica puede ser recomendada para mejorar la postura al dormir y reducir la tensión nocturna en la espalda. Además, separar las piernas con una almohada distribuye mejor el peso de la pierna superior y reduce el contacto entre rodillas, lo que puede ser beneficioso para personas con sensibilidad en caderas, artritis o sobrecarga muscular.
Para implementar esta práctica de manera efectiva, la almohada debe colocarse entre las rodillas y, si es necesario, extenderse hasta los tobillos para mantener las piernas paralelas. Se sugiere utilizar una almohada de firmeza media a firme, aunque también existen modelos ergonómicos diseñados para este fin. Errores comunes que limitan su eficacia incluyen el uso de almohadas demasiado delgadas, colocarlas únicamente entre los muslos o dormir con el tronco girado hacia el colchón.
En casos de dolor intenso, entumecimiento persistente o agravamiento de síntomas, se recomienda consultar a un profesional de la salud para una evaluación adecuada.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


