El Departamento de Salud de Estados Unidos publicó las nuevas guías alimentarias para el período 2026-2030, en las que se eliminan los umbrales diarios de consumo de alcohol. Hasta ahora, las recomendaciones establecían un límite de una bebida al día para mujeres y dos para hombres. La actualización señala que “consumir menos alcohol mejora la salud general”.
Las directrices mantienen la recomendación de evitar el alcohol en grupos específicos: mujeres embarazadas, personas en recuperación por trastornos por consumo de alcohol, quienes toman medicamentos incompatibles o aquellos con antecedentes familiares de la enfermedad. No se fijan cantidades seguras ni frecuencias recomendadas para la población general.
La American Craft Spirits Association (ACSA) y otras asociaciones del sector interpretaron el cambio como un respaldo a que el alcohol “puede formar parte de un estilo de vida saludable” si se consume con moderación. En un comunicado conjunto, citaron informes como el de la *National Academy of Sciences*, que vincula el consumo moderado con un menor riesgo cardiovascular, aunque también reconoce un mayor riesgo de cáncer de mama.
Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, declaró: “En el mejor de los casos, no creo que se deba beber alcohol”, y añadió que el alcohol es “un lubricante social que une a las personas”.
Expertos en nutrición han señalado la ambigüedad del mensaje. Aitor Gómez, dietista-nutricionista, indicó que “el mensaje ideal de consumo es ‘cuanto menos mejor'”. Rosa María Ortega, catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, afirmó que, aunque el mensaje es aceptable, “no se debe animar a beber a la población”.
Azahara Nieto, vocal de Comunicación del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Madrid (CODINMA), señaló que “el alcohol no tiene un papel dentro de la pirámide nutricional, ya que no aporta nutrientes y es un tóxico para el organismo. La recomendación es mantener su ingesta en cero”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos internacionales han reiterado que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol, destacando los riesgos de cáncer incluso en dosis bajas. Países como Canadá y el Reino Unido han actualizado sus recomendaciones para promover la reducción del consumo y fomentar días sin alcohol.
Medios como *The New York Times* han destacado que la eliminación de los límites diarios deja a los ciudadanos sin una referencia clara para distinguir entre consumo moderado y de riesgo. Mike Marshall, director ejecutivo de la Alcohol Policy Alliance, calificó la omisión del vínculo entre alcohol y cáncer como un cambio relevante en un contexto de caída de ventas y un cambio cultural hacia el consumo cero o reducido.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


