Los Cinco Ritos Tibetanos, también denominados *Five Tibetan Rites*, consisten en una secuencia de cinco ejercicios que integran movilidad, fuerza moderada y control respiratorio. La rutina, con una duración de 10 a 20 minutos, se ejecuta de manera progresiva y se asocia con beneficios como el fortalecimiento abdominal y la mejora postural, sin asegurar resultados inmediatos o excepcionales.
El impacto en la zona abdominal se atribuye a dos aspectos: la reducción de grasa corporal, que depende de un déficit calórico, y el fortalecimiento del *core*, asociado a una postura más estable y una apariencia tonificada. Los ejercicios activan músculos abdominales, glúteos y espalda, además de favorecer la movilidad de caderas y hombros. No existe evidencia científica que respalde la reducción localizada de grasa, aunque estudios sobre yoga han registrado mejoras en la composición corporal y la circunferencia de la cintura en algunos casos, siempre en combinación con hábitos saludables.
La práctica se recomienda como complemento dentro de un enfoque integral de bienestar. Es apta para personas que buscan una actividad breve y de bajo impacto articular, pero se desaconseja en casos de mareos durante giros, molestias cervicales o lumbares, embarazo, vértigo, hipertensión no controlada, hernias o lesiones en hombros. En estas situaciones, se sugiere evaluación médica previa.
Los ejercicios se realizan en un orden específico, con respiración constante y movimientos controlados. Las repeticiones inician en un rango bajo y se incrementan gradualmente hasta un máximo común de 21, priorizando la técnica sobre la cantidad. Los movimientos son:
1. **Giro de pie**: Brazos extendidos y giro controlado hacia la derecha, fijando la mirada en un punto para evitar mareos.
2. **Elevación de piernas y cabeza**: En posición supina, se elevan piernas y cabeza con descenso lento, activando el abdomen.
3. **Arqueo desde rodillas**: Extensión suave del pecho, activando glúteos para proteger la zona lumbar.
4. **Mesa**: Elevación de caderas con manos y talones apoyados, formando una línea recta para fortalecer el *core*.
5. **Perro hacia abajo y hacia arriba**: Alternancia entre postura de V invertida y extensión suave, manteniendo la alineación de muñecas y hombros.
La constancia en la práctica, junto con un déficit calórico moderado, una dieta equilibrada, hidratación adecuada, sueño suficiente y actividad física complementaria, como caminar, contribuye a optimizar sus efectos.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


