La apnea obstructiva del sueño (AOS) se caracteriza por interrupciones recurrentes de la respiración durante el sueño debido al colapso de la vía aérea superior. Los síntomas incluyen ronquidos intensos, episodios de ahogo nocturno, sueño no reparador y somnolencia diurna excesiva. Estudios clínicos asocian este trastorno con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo y alteraciones del estado de ánimo.
El diagnóstico de la AOS requiere una evaluación médica especializada, que puede incluir una polisomnografía para determinar la gravedad del cuadro.
1. **Modificación de hábitos**: Cambios en el estilo de vida, como evitar el consumo de alcohol antes de dormir, tratar la congestión nasal crónica y ajustar la postura al dormir, pueden reducir la frecuencia de los episodios de apnea en casos leves.
2. **Pérdida de peso**: La reducción de grasa en zonas como el cuello y el abdomen disminuye la presión sobre la vía aérea. Este enfoque debe ser supervisado por un profesional de la salud.
3. **Terapia posicional**: En pacientes con apnea posicional —donde los síntomas empeoran al dormir boca arriba—, técnicas como el uso de almohadas especiales o dispositivos de vibración que promueven la postura lateral pueden prevenir el colapso de la vía aérea.
4. **Presión positiva continua en la vía aérea (CPAP)**: Dispositivo considerado el tratamiento estándar para casos moderados o graves, suministra aire a presión mediante una mascarilla para mantener abierta la vía aérea. Su eficacia depende de la adherencia al uso nocturno y del ajuste adecuado de la presión y la mascarilla.
5. **Dispositivos orales**: Aparatos de avance mandibular, diseñados a medida por odontólogos especializados, pueden reducir hasta un 50% los episodios de apnea en casos leves o moderados. Su uso prolongado puede generar molestias mandibulares o cambios en la alineación dental.
6. **Opciones avanzadas**: Cuando los tratamientos convencionales no son efectivos, se evalúan alternativas como:
– **Cirugía**: Procedimientos como la uvulopalatofaringoplastia o el avance maxilomandibular, indicados en casos con obstrucciones anatómicas específicas. Los resultados varían según el paciente.
– **Implantes de estimulación nerviosa**: Dispositivos como Inspire®, aprobados para ciertos perfiles de pacientes, estimulan el nervio hipogloso para evitar el colapso de la vía aérea durante el sueño. Este tratamiento está indicado para casos moderados o graves en los que no se tolera el CPAP.
La selección del tratamiento depende de factores como la gravedad de la AOS, la anatomía del paciente y su respuesta a intervenciones previas. La combinación de enfoques, bajo supervisión médica continua, suele ser la estrategia más efectiva. Se recomienda consultar a un especialista en medicina del sueño ante síntomas como ronquidos persistentes con pausas respiratorias o somnolencia diurna.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


