Recomendaciones nutricionales para prevenir la formación de cálculos renales

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La prevención de cálculos renales se basa en hábitos alimenticios adaptados al tipo de cálculo: oxalato cálcico, ácido úrico, estruvita o cistina. Las pautas generales, respaldadas por evidencia científica, incluyen hidratación adecuada, control de sodio y consumo equilibrado de calcio a través de alimentos.

La ingesta constante de líquidos, principalmente agua, diluye la orina y reduce la formación de cristales. Se recomienda beber agua de manera regular, incluso sin sensación de sed, y utilizar recipientes para facilitar su consumo, especialmente en ambientes con altas temperaturas o calefacción.

El exceso de sodio en la dieta incrementa la excreción de calcio en la orina, lo que favorece la formación de cálculos. Alimentos con alto contenido de sodio son embutidos, sopas instantáneas, salsas preparadas, snacks y panes con sal añadida. Revisar etiquetas nutricionales y cocinar en casa son estrategias para controlar su ingesta.

El calcio presente en lácteos bajos en grasa, como yogur natural, leche o queso fresco, se une al oxalato en el intestino, disminuyendo su concentración en la orina. Los suplementos de calcio deben ser indicados y supervisados por un profesional médico.

El agua con limón, debido a su contenido de citrato, puede ser beneficiosa. En contraste, las bebidas azucaradas y el alcohol, particularmente la cerveza en casos de cálculos de ácido úrico, están asociadas a un mayor riesgo por su relación con la deshidratación y las purinas.

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Una dieta basada en el patrón DASH —rica en frutas, verduras, fibra y baja en ultraprocesados— contribuye a un mejor equilibrio urinario. Alimentos recomendados incluyen cítricos, ensaladas, avena, quinoa y legumbres. En casos de cálculos de oxalato cálcico, se sugiere moderar el consumo de alimentos con alto contenido de oxalato, como espinacas, remolacha, acelgas, nueces, chocolate y té negro, preferiblemente acompañados de calcio dietético en la misma comida.

Para cálculos de ácido úrico, se recomienda limitar el consumo de alimentos ricos en purinas, como vísceras, mariscos y carnes rojas, además de evitar bebidas azucaradas y alcohol. En cálculos de estruvita, asociados a infecciones urinarias, la dieta debe complementarse con tratamiento médico y un bajo consumo de sal. En casos de cistina, la hidratación abundante y la reducción de sodio son medidas fundamentales.

La personalización de la dieta según el tipo de cálculo y la supervisión de un profesional de la salud son clave para una prevención efectiva.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**