Un tribunal de Países Bajos declaró responsable al hospital de Zwolle por los daños causados a una mujer y sus trillizos, nacidos en 1988 tras un tratamiento de fertilidad. La sentencia, emitida este martes, confirma que el ginecólogo Jan Wildschut utilizó su propio semen sin el consentimiento de la paciente ni de su pareja, incumpliendo el acuerdo de emplear el semen del esposo de la mujer en ese momento.
El fallo desestima la alegación de prescripción presentada por el centro médico. El tribunal determinó que el hospital debe indemnizar los perjuicios materiales e inmateriales sufridos por la madre y los hijos, derivados de la vulneración de su integridad física y psicológica. La sentencia también señala que los trillizos crecieron sin conocer la identidad de su padre biológico.
Wildschut, quien ejerció en el hospital entre 1981 y 1993, habría utilizado su semen en procedimientos con donantes y parejas. El caso se conoció en 2020, cuando un hijo concebido mediante donación identificó una coincidencia de ADN con una sobrina del médico a través de una base de datos internacional.
La cuantía de la compensación económica se definirá en una etapa posterior.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


