La organización *Iran Human Rights* informó que al menos 466 personas, entre ellas menores de edad y 37 agentes de seguridad, han muerto durante las protestas en Irán en las últimas dos semanas. Según datos de *HRANA*, entidad que monitorea derechos humanos en el país, se registraron 2.638 arrestos en el mismo período.
Medios israelíes difundieron cifras no verificadas que elevan el número de fallecidos a más de 1.000.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, reconoció las dificultades económicas de la población y defendió su plan de reforma de subsidios. En un comunicado, declaró: «La ira social no es una licencia para destruir» y atribuyó actos violentos, como incendios en mezquitas y daños a infraestructuras públicas, a «elementos terroristas respaldados por gobiernos extranjeros», mencionando específicamente a Estados Unidos e Israel.
La agencia *Tasnim*, vinculada a la Guardia Revolucionaria, indicó que las autoridades iraníes podrían publicar su propio balance de víctimas, refiriéndose a los fallecidos como «mártires en los recientes disturbios estadounidenses y sionistas».
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


