Ante la exposición a cuerpos extraños o sustancias químicas en los ojos, los especialistas en salud ocular recomiendan evitar frotar la zona afectada para prevenir daños adicionales en la córnea. En casos de partículas como polvo, arena o pestañas, los síntomas incluyen sensación de cuerpo extraño al parpadear y lagrimeo excesivo. Se sugiere lavar el ojo con suero fisiológico o agua limpia, inclinando la cabeza para facilitar la eliminación del objeto. Si las molestias persisten, es necesario buscar atención médica profesional.
La exposición a sustancias químicas —como lejía, amoníaco, disolventes o ácidos— provoca escozor intenso, enrojecimiento marcado y molestias continuas. El protocolo establece lavar el ojo de manera continua con agua corriente o suero fisiológico, manteniendo el párpado abierto y dirigiendo el chorro desde el lagrimal hacia el exterior para evitar la contaminación del otro ojo. Este procedimiento debe realizarse sin interrupciones y, aunque los síntomas mejoren, se recomienda acudir a un centro médico para evaluar posibles quemaduras químicas o lesiones corneales.
Existen señales de alarma que requieren atención urgente: visión borrosa, dolor intenso, incapacidad para abrir el ojo, enrojecimiento extremo, aparición de zonas blanquecinas en la córnea, sospecha de objeto incrustado, sangrado o falta de mejoría tras el lavado. En estos casos, está contraindicado intentar retirar el objeto con herramientas como pinzas o bastoncillos.
Durante el proceso de lavado, es fundamental retirar las lentes de contacto para evitar que retengan sustancias químicas. También se aconseja eliminar el maquillaje reciente y cambiar ropa o guantes contaminados para prevenir nuevas salpicaduras. Si el incidente involucra un producto químico, proporcionar el envase o su nombre exacto al personal médico facilita un tratamiento más preciso.
Entre los errores más comunes que pueden agravar las lesiones se incluyen frotar el ojo, aplicar colirios no prescritos o intentar neutralizar químicos con otras sustancias. La pauta básica consiste en iniciar el lavado con agua de inmediato y buscar evaluación médica posterior.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


