Ford y Red Bull confirmaron su alianza para desarrollar una unidad de potencia que debutará en la temporada 2026 de Fórmula 1, marcando el regreso de Ford como proveedor independiente desde la adquisición de Jaguar en 2005. Mark Rushbrook, director de Ford Performance, afirmó que el proyecto avanza según lo previsto y reconoció los desafíos técnicos de la categoría.
Rushbrook aclaró que la participación de Ford no depende de la continuidad de Max Verstappen, aunque destacó su papel en el proyecto: “Es un talento excepcional, de los que solo aparecen una vez por generación”. Sin embargo, precisó que la alianza no está condicionada a su presencia: “Max es una parte importante, pero no hasta el punto de decir: ‘si él no está, nosotros también nos vamos'”.
El objetivo es alcanzar posiciones de liderazgo desde 2026, con pruebas programadas en Barcelona y Bahréin. Rushbrook declaró: “Queremos ganar independientemente de otros factores”. La estrategia difiere de la de Audi, que apunta a competir por el título mundial a partir de 2030.
El equipo de Powertrains, integrado por más de 500 empleados de Red Bull, Ford, Honda y Mercedes, enfrenta el reto de integrar culturas corporativas distintas. Rushbrook señaló que la sede en Milton Keynes facilita la coordinación. Verstappen ha visitado las instalaciones y aportado feedback técnico, lo que contribuye al desarrollo del motor.
La FIA implementó una normativa que permite actualizaciones adicionales en el motor de combustión interna para fabricantes con desventajas superiores al 2% respecto al líder, medida que podría beneficiar a Red Bull-Ford durante su adaptación.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


