En un nuevo capítulo del caso de Rosmery Sosa Rodríguez, la comunidad del sector Gualey se congregó para despedir a la joven en medio de un profundo dolor. Los restos de Rosmery, de 29 años, fueron velados en la calle Interior F del sector Gualey en el Distrito Nacional, donde familiares y vecinos expresaron su consternación. La joven falleció tras recibir múltiples heridas con un objeto afilado, presuntamente ocasionadas por su pareja sentimental José Ramón Montero, de 32 años, quien se encuentra bajo custodia.
Durante el velorio se observó cómo personas allegadas lloraban, gritaban y se acercaban al ataúd, incapaces de contener el dolor ante la pérdida de la joven madre trabajadora. La congregación de vecinos y familiares reflejó el impacto que el suceso ha generado en el sector Gualey, donde Rosmery era conocida por su labor y dedicación familiar.

Residentes del área expresaron su solidaridad con la familia Sosa Rodríguez, particularmente con Sotera Vargas, madre de la víctima, y los tres menores que quedaron en situación de orfandad.
Como se informó anteriormente, el suceso ocurrió en horas de la madrugada del primero de enero en la vivienda donde residía la pareja, ubicada detrás de la casa materna. Sotera Vargas había relatado que previamente se produjo una discusión tras las celebraciones de Año Nuevo, derivando en un forcejeo violento que dejó la vivienda en completo desorden.
José Ramón Montero se entregó voluntariamente ante las autoridades después de buscar ayuda de familiares de la víctima, modificando su versión inicial sobre la condición de Rosmery.
Los tres hijos de Rosmery, de relaciones anteriores, quedan ahora bajo el cuidado de familiares maternos tras quedar en situación de orfandad por el trágico suceso del año nuevo. La familia había revelado que Rosmery trabajaba como banquera en un establecimiento de lotería, actividad que le permitía sostener económicamente a sus tres hijos menores de edad.
Vecinos del sector Gualey describieron a Rosmery como una mujer alegre y trabajadora, cuya pérdida ha generado consternación profunda en toda la comunidad del Distrito Nacional circundante.
El velorio se realizó en medio de llamados de la comunidad para que casos de violencia contra la mujer sean atendidos con mayor celeridad y efectividad por las autoridades. La despedida de Rosmery Sosa Rodríguez se convirtió en un momento de reflexión colectiva sobre la necesidad de prevenir situaciones similares en sectores vulnerables del país.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**



