
Las autoridades suizas dan prácticamente por seguro que el trágico incendio en el bar-discoteca Le Constellation, en la localidad suiza de Crans Montana, tuvo su origen en unas bengalas adheridas a botellas de champán que colgaban del techo del bar.

Así lo ha explicado en rueda de prensa la fiscal general, Beatrice Pilloud, que ha indicado que estos elementos pirotécnicos “se acercaron demasiado al techo, que se encendió muy rápido y de manera general”, ha señalado.
La fiscal general del cantón de Valais (al que pertenece Crans Montana) ha asegurado que se está siguiendo esta pista, que no es definitiva a cien por cien, tras el análisis de vídeos tomados con teléfonos de personas que se encontraban en el local siniestrado, así como por los testimonios de supervivientes y las audiciones a los dos responsables del establecimiento. Ambos explicaron la configuración interior del local, los trabajos que se habían realizado en este y su capacidad, que no fue precisada por la fiscal.
El último balance mantiene la cifra provisional de fallecidos en 40, pero eleva los heridos a 119, de ellos 113 identificados: 71 son de nacionalidad suiza, 14 franceses, once italianos, cuatro serbios, un bosnio, un portugués, un polaco y un luxemburgués.
No obstante, indicó que será muy difícil establecer el número exacto de personas que se encontraban allí cuando ocurrió el incendio, ya que un bar es un lugar del que la gente entra y sale de forma continúa.
Asimismo, la fiscal ha confirmado que varias personas han sido ya interrogadas, entre ellas la pareja que regenta el bar, antes de determinar si es necesaria una investigación penal por homicidio involuntario.
El material del techo del bar era espuma acústica, altamente inflamable y razón por la que las llamas se propagaron tan rápidamente, y se indagará si esto era conforme a los reglamentos vigentes.
Balance de heridos
Sobre los heridos, el comandante de la Policía del cantón de Valais, Frederic Gisler, ha dicho que son 119 y no 115 como se había indicado anteriormente.
Los cuatro adicionales han sido personas que se han presentado de forma espontánea en hospitales tras haberse dado cuenta de que las heridas que habían sufrido durante el incendio y que pensaron que eran leves, en realidad son más serias de lo que parecían.
De los heridos, 71 son de nacionalidad suiza, 14 franceses, 11 italianos, 4 serbios, un belga, un luxemburgués, un polaco, un portugués, mientras que del resto se desconoce aún la nacionalidad.
Además, de los 119, 113 han sido identificados plenamente y todavía se indaga sobre los otros seis.
Las autoridades cantonales han indicado que “el proceso de identificación de los cadáveres sigue sin descanso” y que con ese fin se han movilizado a cuarenta expertos de todo el país. “Pero el protocolo estándar a nivel internacional toma tiempo”, han concluido.



