
Dos jóvenes francesas que lograron escapar del incendio en el bar La Constellation, en la estación suiza de Crans-Montana, han relatado el terror vivido durante la noche de Fin de Año, cuando el fuego arrasó el local y dejó decenas de víctimas mortales. Emma y Albane, entrevistadas por la cadena BFMTV, cuentan que las llamas se originaron a raíz de bengalas o velas colocadas en una botella de champán.

Según su testimonio, la fiesta era en el sótano y había un camarero cargando a una compañera sobre los hombros mientras ella sostenía la botella con “velas de cumpleaños”. “Una de ellas se acercó demasiado al techo, que se incendió. En cuestión de segundos, todo el techo estaba en llamas. Todo era de madera”, explica una de las testigos.
Al principio las llamas eran “bastante pequeñas”, pero se propagaron rápidamente hacia la parte superior e incendió el techo en cuestión de segundos y se derrumbó, lo que dificultó la evacuación. “De pronto, todo el mundo empezó a gritar y a correr”, aseguran. “La puerta de salida era muy pequeña para la cantidad de gente que había. Alguien rompió una ventana para que pudiéramos salir”, señala.
“Cuando estábamos dentro de la discoteca, solo una parte estaba en llamas. Pero cuando subimos las escaleras todo el techo estaba en llamas y, al salir de la discoteca, nos dimos la vuelta y vimos que incluso la primera planta (encima del sótano) estaba totalmente en llamas”, explican.
Una de ellas, que resultó herida en la rodilla tras ser “empujada por la escalera” en medio del caos. Las jóvenes estiman que en el interior se encontraban “unas 200 personas, entre ellas menores de entre 15 y 20 años”.



