Por Felix Arias
En un país donde a veces las promesas despegan más rápido que los resultados, la última noticia parece sacada de una mezcla entre ciencia ficción y campaña política: desde Oviedo, Pedernales, se lanzarán cohetes al espacio.
Sí, cohetes. En República Dominicana. Y no uno que otro: hay quienes ya hablan de “un lanzamiento al día”, superando incluso a centros históricos como Cabo Cañaveral .
Uno podría pensar que esto es una broma del Día de los Inocentes adelantada… pero no. Es un proyecto real, presentado oficialmente por el Gobierno junto a la empresa Launch on Demand, con una inversión que supera los 600 millones de dólares y promesas de miles de empleos y desarrollo tecnológico .
Todo suena bonito. Demasiado bonito.
🌴 De la playa al espacio… en un solo decreto
Según los promotores, Oviedo tiene una ubicación privilegiada, cerca del ecuador, ideal para lanzamientos espaciales eficientes . También aseguran que será un “hub global”, una puerta al espacio, un salto hacia el futuro.
Y claro, en el papel siempre todo despega perfecto.

Porque en el papel también:
- íbamos a explotar petróleo,
- íbamos a convertirnos en potencia energética,
- y hasta se habló de inversiones que cambiarían el destino económico del país.
Spoiler: muchas de esas historias terminaron archivadas… o simplemente olvidadas.
🛢️ El déjà vu dominicano
No hay que ir muy lejos en la memoria colectiva. Basta recordar aquellos anuncios de exploración petrolera con grandes nombres internacionales —como la famosa apuesta de la Corporación Apache— que prometían cambiar la economía dominicana… y que, al final, no pasaron de estudios, titulares y expectativas infladas.
Hoy, años después, seguimos importando combustible como siempre.
Y ahora, el guion parece repetirse:
una gran promesa,
una gran inversión anunciada,
y un futuro brillante… en PowerPoint.
🛰️ ¿Innovación real o marketing orbital?
Para ser justos, el proyecto espacial tiene lógica técnica. Incluso expertos señalan que la ubicación de Pedernales permite lanzar hacia múltiples órbitas de forma eficiente .
Pero una cosa es la teoría… y otra la ejecución en un país donde:
- muchos proyectos se quedan a mitad,
- los detalles “se explicarán luego” (como ya han admitido autoridades) ,
- y donde el entusiasmo inicial suele evaporarse más rápido que el presupuesto.
👀 La única misión que sí nos toca
No se trata de burlarse del progreso. Ojalá el país logre insertarse en la industria aeroespacial. Ojalá los cohetes despeguen.
Pero también es momento de hacer algo que no siempre hacemos:
👉 preguntar
👉 exigir claridad
👉 seguir el proyecto paso a paso
Porque entre un país que lanza cohetes…
y uno al que le lanzan cuentos,
la diferencia está en la vigilancia ciudadana.
República Dominicana puede aspirar a tocar el espacio.
Pero antes, debería asegurarse de no perder el suelo.
Porque si algo hemos aprendido es esto:
Aquí no todo lo que despega… llega a órbita.


